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UGT Informa: La inflación convierte en una odisea para las familias el poder llegar a final de mes

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Según los datos oficiales hechos hoy públicos por el INE, la economía andaluza ha cerrado el primer trimestre del año con leves incrementos de precios, concretamente del 0,1%, una décima más que en el conjunto del Estado. Así, Andalucía obtiene una tasa interanual de inflación del 2,3%, similar a la obtenida a nivel estatal. De esta forma, encadenamos ya 7 meses consecutivos con un nivel general de precios superior al del mismo mes del año anterior.

Por grupos, vestido y calzado (5,2%) ha sido el grupo que, en mayor medida, ha incrementado sus precios, tras la finalización del periodo de rebajas del sector. Menaje y hoteles, cafés y restaurantes (ambos 0,4%), también han destacado en este apartado. Por el contrario, la reducción de la factura de la luz ha situado al grupo vivienda (-1,6%) como el que más ha visto reducido el precio de sus productos. Igualmente, el descenso en el precio de los combustibles ha provocado que el grupo transporte (-0,4%) también se sitúe entre los grupos en los que más han descendido los precios.

En los últimos doce meses, los únicos descensos de precios son los registrados en los grupos menaje (-0,5%) y ocio y cultura (-0,4%), mientras que, los mayores incrementos de precios son los protagonizados por transportes (6,6%) y vivienda (4,3%).

Por provincias, durante el pasado mes de marzo, los precios solo se redujeron en la provincia de Jaén (-0,1%). Las subidas más destacadas fueron las obtenidas por Almería y Granada (ambas 0,3%). En tres de nuestras provincias, Córdoba, Huelva y Sevilla, los precios se mantuvieron constantes.

A lo largo del último año, en todas las provincias se han incrementado los precios. Córdoba y Almería (2,7% y 2,8% respectivamente) destacan por ser las provincias más inflacionista y Sevilla (2,0%) y Granada (1,9%) las que menos. De esta forma, las diferencias interprovinciales se incrementan hasta las nueve décimas.

En cuanto a los alimentos de primera necesidad, durante marzo, las frutas frescas (2,4%), junto con las patatas y sus preparados (1,9%), registraron los incrementos de precios más destacados. Por el contrario, es de reseñar el abaratamiento de productos como las legumbres y hortalizas frescas (-9,1%) o la carne de ovino (-3,3%).

En términos interanuales, las frutas frescas (13,1%) y, en menor medida, las legumbres y hortalizas frescas (6,4%) y las patatas y sus preparados (5,3%), son los más inflacionistas. La carne de ovino (-6,8%) y el azúcar (-3,7%) obtuvieron los descensos de precios más pronunciados con respecto al mismo mes del pasado año.

Otras cuestiones que, además del Índice General de Precios, afectan a nuestro poder adquisitivo de forma importante:

Por primera vez en lo que llevamos de año, los carburantes nos han dado un respiro y se han abaratado, aunque levemente, durante el pasado mes de marzo. De esta forma, el diesel, ha pasado de 1,155 € al finalizar febrero a 1,11 € el 31 de marzo.

El Euribor a un año, vuelve a reducirse con respecto a febrero y pasa a situarse en el -0,11, muy por debajo, a su vez, del -0,012 en el que se situaba en marzo del pasado año. De esta forma, las revisiones hipotecarias volverán a ser a la baja y a reducir el esfuerzo del pago de nuestras hipotecas.

En cuanto a la energía, el recibo de la luz ha vuelto a verse reducido, muy levemente, con respecto al mes pasado. A pesar de ello, el coste de la energía eléctrica continúa siendo superior al que pagábamos a estas alturas de 2016. La factura de un consumidor medio ha sido, este mes de marzo, de 55,76 € frente a los 49,95 € de hace justo un año. España se afianza como el quinto país con el precio de luz más caro del conjunto de la UE28.

En definitiva, el estado actual de dificultades que atraviesan gran parte de las familias trabajadoras andaluzas hace inasumible un incremento del nivel general de precios de más del 2%. El ciclo inflacionista en el que, de buenas a primeras, nos hemos visto inmersos no hace más que poner de manifiesto la enorme debilidad de la economía española, así como su elevado grado de dependencia de decisiones tomadas muy lejos de nuestro ámbito de competencia.

Con siete meses continuados con tasas interanuales positivas, estamos comprobando ya como este repunte inflacionista poco o nada tiene que ver con una mejora generalizada del estado de salud de nuestra economía. Los precios no suben porque suba el poder adquisitivo de los ciudadanos, como marcaría cualquier manual de economía capitalista, sino que obedece a cuestiones como el incremento del precio del petróleo o de la factura de la luz y que, por lo tanto, en nada nos acerca a ese punto de equilibrio del que, algunos lobbies liberales pretenden hacer gala.

Una vez analizados los datos de inflación publicados hoy por el INE, la reivindicación sindical de una mejora generalizada de las retribuciones salariales que reciben los trabajadores andaluces toma aún más fuerza. Por todos es conocido el importante peso relativo que el consumo interno tiene en el seno del PIB andaluz. Por ello, no podemos permitir que este proceso inflacionista minore, de forma drástica, el poder adquisitivo de los trabajadores sino que, por el contrario, precisaríamos de unos incrementos salariales capaces de elevar nuestra capacidad de compra y, con ello, terminar repercutiendo en una mejora del conjunto de nuestra economía.

Otra forma de entender la economía es posible y, por lo tanto, otra manera de "hacer política". La época de gobernar de espaldas a los ciudadanos tiene que terminar ya. Nuestros dirigentes, a todos los niveles, tienen que darse cuenta, de una vez por todas, que solo profundizando en la mejora de los derechos sociolaborales de la ciudadanía conseguiremos abordar un proceso de mejora y de desarrollo económico realmente sostenible.