UGT informa: El Supremo aclara las impugnaciones por la composición del tribunal calificador en una oposición

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A veces, un/a aspirante en una oposición, tras conocer las personas que compondrán su tribunal calificador, conoce un dato, que podría hacer que algún miembro de este tribunal, debiera ser recusado/a y apartado/a del mismo.

La interrogante le puede surgir al/la aspirante, si interponer la queja/recusación en cuanto la conozca o esperar al desarrollo de las pruebas.

De aplicación directa tenemos el Art. 60.2 del TREBEP que nos dice:

El personal de elección o de designación política, los funcionarios interinos y el personal eventual no podrán formar parte de los órganos de selección.”

Y la sentencia del TS interpretándolo sienta la siguiente doctrina: según el citado Art. 60.2 la carga de indagar si las personas nombradas para el tribunal calificador son aptas o no es de los/las aspirantes en la oposición:

"Si, dado lo dispuesto en el artículo 60.2 del Estatuto Básico del Empleado Público, aprobado por Ley 7/2007, de 12 de abril (hoy, mismo artículo de su Texto Refundido aprobado por Real Decreto Legislativo 5/2015, de 30 de octubre) pesa sobre los participantes en procesos selectivos de personal al servicio de las Administraciones Públicas la carga de indagardesde que conozcan la identidad de los miembros de los tribunales de selección por su publicación oficial- si concurre en éstos cualquier circunstancia o irregularidad que permita calificar de ilegal sus nombramientos. Y, de no existir tal carga, si basta la mera participación en el proceso selectivo sin haber denunciado la supuesta irregularidad para hacer inimpugnable un nombramiento contrario a lo dispuesto en aquel artículo 60.2."

El Supremo señala que el/la aspirante tiene que tener presteza para quejarse o recurrir tan pronto tiene noticia de la composición, que el cree fallida, del tribunal calificador, y lo hace apoyándose en la doctrina de una sentencia suya anterior que disponía:

"Lo decisivo a estos efectos es el momento en que se da a conocer la identidad de esos componentes, pues desde ese preciso instante cualquier interesado puede indagar, y a él le incumbe hacerlo, si concurre en ellos cualquier circunstancia o irregularidad que permita calificar de ilegal sus nombramientos. Entender lo contrario sería mantener abierta de manera indefinida la posibilidad de la impugnación, y esto pugna contra el principio de seguridad jurídica (artículo 9.3 CE)."

Y sigue, pero esta vez de forma original:

"Con carácter general, este tipo de vicios, sobre la válida constitución de los órganos de selección, han de esgrimirse una vez que se conoce la identidad de los miembros del Tribunal calificador. Y, desde luego, no puede mantenerse, en este caso, que hay sistema de elección a carta para que el interesado elija, estratégicamente, el momento de la impugnación, según le resulte más oportuno o más propicio a sus intereses, según calibre o evalúe las posibilidades que tiene de obtener finalmente la plaza convocada. De modo que si se frustran sus expectativas siempre podrá recurrir ese resultado adverso al final del proceso selectivo. Lo decisivo, en definitiva, a juicio de esta Sala, es que ha de estarse a cada caso en concreto, para determinar el momento en el que el interesado conocía la concurrencia de un vicio en la composición del órgano de calificación. Lo que ahora no suscita dudas pues la interesada sabía de las concretas circunstancias de los nombrados, desde el mismo nombramiento y publicación de los miembros del Tribunal calificador."

Este último párrafo no necesita traducción jurídica es claro y directo, y sigue el supremo, ya en el caso concreto, ante el recurso del/la aspirante, el cual justifica que interpuso la recusación al final del proceso, una vez no superado el mismo, porque “se enteró” mucho después de lo que decía la norma y el criterio judicial, recibe una corrección resumida en varios puntos:

1. Según el artículo 6.1 del Código Civil, la ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento.

2. Por lo anterior, resulta de imposible comprobación el desconocimiento jurídico alegado por el aspirante.

3. Cuando se toma la decisión de presentarse a un proceso selectivo ha de conocer mínimamente las normas por las que se rige dicha selección.

4. En cuarto lugar, en fin, el sistema de impugnación no permite que nazca una acción cada vez que se tiene noticia de una norma hasta ese momento desconocida, o cada vez que un órgano judicial se ha pronunciado sobre una cuestión que igual o similar factura a la que aconteció hace años.

 

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